Mi historia y proceso creativo
Sobre mí
Soy Paula, creadora de Paula Knit Design , un proyecto de diseño textil de autor en Mallorca .
El hilo forma parte de mi vida desde niña. Aprendí a tejer a los seis años de la mano de mi madre y mi abuela, y años después estudié diseño de moda en Mallorca .
Pero mi recorrido creativo nunca ha pertenecido a un único material. Antes de que el crochet y el punto se convirtieran en mi lenguaje principal hubo diseño, pintura, decoración, restauración, muebles, objetos, espacios y muchos años experimentando con el color y las formas.
El material fue cambiando. La necesidad de crear, no.
Hoy todo ese recorrido se encuentra en Paula Knit Design: prendas y piezas textiles únicas, hechas a mano, creadas sin patrones y sin intención de reproducirlas .
Cada diseño existe una sola vez.
Si tienes curiosidad por conocer de dónde viene todo este recorrido, he conservado parte de mi archivo creativo:
→ Mis comienzos en el diseño de moda y Paula Knit Design
→ Un poco más sobre mi historia creativa
→ Pintura Decor: pintura, decoración y restauración
Mi proceso creativo
No sigo patrones, sigo el hilo.
Pero no siempre fue así.
Muchos años después de aquellos primeros puntos aprendidos de la mano de mi madre y mi abuela, seguí aprendiendo como tantas personas: mirando vídeos, siguiendo patrones, copiando puntos, probando técnicas y tratando de entender cómo estaban construidas las cosas.
Mi formación en diseño de moda me dio además herramientas para comprender la forma, las proporciones, el color y cómo convertir un tejido en una prenda.
Necesité aprender las reglas antes de empezar a preguntarme qué quería seguir.
Con el tiempo dejé de preguntarme solamente cómo se hace y empecé a hacerme otra pregunta:
¿Qué quiero hacer yo con todo esto que sé?
Esa pregunta cambió mi manera de crear.
Empecé a observarme más, a prestar atención a lo que me atrae y a lo que rechazo, a entender por qué algunas decisiones me hacen sentir bien y otras dejan de tener sentido para mí.
Y entendí también que mi estado, mis emociones y la manera en que miro una pieza en un momento determinado forman parte del proceso.
Por eso un diseño puede cambiar mientras nace.
Puedo modificar un punto, introducir un color que no estaba previsto en un momento o día anterior, deshacer horas de trabajo, detenerme durante unos días o cambiar completamente de dirección.
No son interrupciones del proceso. Son el proceso.
Elegir también es saber qué no quieres
El tejido también forma parte de una industria, y la lógica dominante del mercado actual favorece aquello que puede reproducirse : diseñar patrones para venderlos,
crear modelos que puedan repetirse en diferentes tallas y colores o encontrar una fórmula que funcione y volver a producirla.
Es una manera perfectamente válida de trabajar y, además, encaja de forma natural con el funcionamiento del mercado.
Pero no es la que yo he elegido.
Yo necesito conservar la posibilidad de que una pieza cambie mientras la estoy creando y no saber exactamente cómo será hasta que esté terminada.
Poder tomar una decisión hoy y cuestionarla mañana.
Por eso creo piezas únicas.
Sé que es un camino más lento, más laborioso y menos previsible. Pero para mí tiene sentido porque preserva algo que se ha vuelto esencial en mi manera de trabajar:
la libertad.
Libertad para explorar, equivocarme, deshacer, cambiar de opinión, probar otra vez y permitir que cada diseño encuentre su propia forma.
La libertad también necesita conocimiento.
Crear libremente no significa crear sin herramientas.
Detrás de cada decisión están todos los años de aprendizaje, tejido, diseño, color, materiales, proporciones y experimentación.
Todo ese conocimiento sigue ahí. Lo que ha cambiado es la manera de utilizarlo.
Ya no utilizo ese conocimiento para decirme lo que debo hacer. Lo utilizo para ampliar las posibilidades entre las que puedo elegir.
Y quizás eso sea una de las cosas que más disfruto ahora de mi proceso: tener herramientas suficientes para poder decidir libremente qué quiero hacer con ellas.
Compartir el camino
Y dentro de todo lo que disfruto, también está acompañar a otras personas en su propio recorrido.
Ofrecer Talleres donde comenzar a coger por primera vez unas agujas o un ganchillo y descubrir todo lo que pueden hacer con sus manos.
A quienes ya conocen algunos puntos, acompañarlas a darles forma, a convertirlos en una prenda o en una idea propia.
Y también a quienes quieren ir un poco más allá: confiar en sus decisiones, explorar, dejar de buscar siempre fuera de la siguiente instrucción
y empezar a descubrir su propia manera de crear al igual que yo descubrí mi propio proceso.
Quizás porque ese ha sido también mi camino:
aprender, dar forma y después elegir crear libremente.